sábado, 20 de septiembre de 2014

¿Quieres ser libre?


¿Quieres ser libre?
Puedes vivir solo o acompañado, luz o penumbra, pero nunca renuncies a nada.
Puedes nadar libre o a contracorriente, con impulso o sin el, pero nunca renuncies a nada.
Puedes tener sitio en el cielo, o en el infierno, en lo alto o en lo vil, pero nunca renuncies a nada.
Puedes ser de abrazar o besar, o quizá lo tuyo sean los suspiros, pero nunca renuncies a nada.
Puedes querer salvar el mundo o aunarte a su consumación, pero nunca, nunca renuncies a nada.

Puedes tener fe o prescindir de devoción, tener un dios o propiamente serlo, pero nunca renuncies a nada.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

21 gramos.

Rosas negras en el camposanto,
murieron rozadas por el suspiro de la muerte,
olvido de tantos.

Marchitadas se fueron,
corroídas por el paso de los años,
perecieron ante su póstumo retoño.

Ahora yacen en idéntico lugar,
no pueden emigrar a cielos más lejanos.

Buscan cobijo donde el Sol nunca asiste,
donde la lluvia y sus tormentas reinan en tal sórdido lugar.

Nadie ofrece miradas, nadie encuentra palabras. Nadie busca el perdón, ni recoge un lo siento. Nadie rompe a llorar por heridas de penuria. Nadie ni si quiera se pierde en las frías calles del cementerio. 

Todas las rosas negras con espinas forman un oscuro traje de sombras, la muerte es elegante. Viste de traje y corbata y llama a la puerta una vez por solsticio. No encuentra víctima eternamente, pobrecito mártir vestido de soldado. Mano negra en un mundo de engaño. 

Terrible condena impuesta desde los cielos, bendita traición por 30 monedas. 
Bendita traición por 21 gramos de alma que Dios sabe donde acabarán.


martes, 2 de septiembre de 2014

R.

Es por amor al arte, no por amor a mi persona,
es sentir que la inspiración te devora. Te da alas.

Te mata y te enamora. Agoniza pidiendo versos, como a quién le falta el aire, derramando pinceladas de amargura. Siente el abrazo de la pluma acariciarla, custodiándola, frágil hoja, mermada de caricias, tan suaves como apáticas buscando libertad. 

Brisa de aire fresco recorre la habitación, y con ella las palabras olvidadas, renegadas de su puesto de princesa, buscan claudicar del abismo, alzándose en su declive, ahogándose en el mar de los tiranos que buscan la realidad y sólo encuentran tempestad.

Artífice de mis textos, mi alma brota de noche y desfallece de día, brinda con champagne el fin de sus días, amaneceres perdidos en el tiempo pasado, noches largas sin luces parisinas. 




Busco razones pasionarias, motivos arriesgados, 
consecuencias del pasado despiertan este pobre infeliz. 
Me das causas, y daños colaterales, 
pretexto para este atrezzo con principio, 
pero falto de final.