¿Quieres ser libre?
Puedes vivir solo o acompañado, luz o penumbra, pero nunca renuncies a nada.
Puedes nadar libre o a contracorriente, con impulso o sin el, pero nunca renuncies a nada.
Puedes tener sitio en el cielo, o en el infierno, en lo alto o en lo vil, pero nunca renuncies a nada.
Puedes ser de abrazar o besar, o quizá lo tuyo sean los suspiros, pero nunca renuncies a nada.
Puedes querer salvar el mundo o aunarte a su consumación, pero nunca, nunca renuncies a nada.
Puedes tener fe o prescindir de devoción, tener un dios o propiamente serlo, pero nunca renuncies a nada.