sábado, 27 de febrero de 2016

La Bohème distrait

Arráncame la piel a tiras, deshilacha mis recuerdos y resquebraja mis sentidos, un silbido en mi cabeza que habla de juerga y esperpento, de amor y de belleza que me provoca espasmos llevaderos, neuronas perdidas en busca del futuro y su desdicha, incluso sin tener en su agenda al presente. 

Hoy secuestro a las dudas y las alimento con hojas secas, me replican mi cordura y mi vagueza, mi falta de extravagancia. Engullen titubeos al más mínimo amago, cometiendo el error de escupirlos. Trago saliva, mis labios se marchitan. Florecen las ideas mientras tarareo primavera. Tras un vendaval de suspiros y tres o cuatro latidos sincopados mi faro se ilumina y la marea me acompaña a la orilla. Las conchas andan de paseo y la arena se agolpa por rozar mis pies descalzos. 
El rocío de la mañana desvaría, dice que es de día y me desvela. 
-Ayer te vi morir entre mis sábanas de lira, donde lo onírico renuncia a la corona. ¿Qué te ocurrió? ¿Tropezaste con la vida y sedujiste a la muerte?
No.- dijo el sabio- Claudiqué al amor.
- ¿Por qué cometiste tal disparate?
- Los escritores de verdad no saben ser felices. 

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