domingo, 22 de noviembre de 2015

M.

Al amanecer me la encuentro en cueros, su cielo tiñe de rojo mi habitación y su delicadeza acaricia mi almohada, ya viene el invierno. 
En la noche ella se viste de seda, sus manos son dulzura  y sus curvas peligrosas. Su insomnio es perpetuo y sus ojeras tempestades, su mirada es de hielo, bonito escaparate.
Apenas llora, apenas habla. A veces grita, a veces ama, pero nunca calla.
En Noviembre llueve y se pone gomina el asfalto, las farolas luchan por no apagarse y la Luna se hace hueco entre la niebla. Los bares dan cobijo a quien quiera apoyar el codo y levantar el vaso, a quien encuentre su salvación en tus noches llenas de vida. Tus rincones acogen insatisfechos, vividores angustiados por el paso del tiempo, por la vida que quieren tener, y que no tienen, por las canas que tienen, y que no quieren tener, por los vicios que les consumen y por los versos desamparados.
En las plazas se reúnen los afortunados, fugitivos de la sombra de la vida, ovejas del rebaño queriendo convertirse en guía. Soñadores de lo fácil. Soñadores de lo físico, alejados de los abstracto.


Ella es bohemia, ella es belleza. Es locura, es tristeza. 
Maldita dulzura, no me dejes nunca.


Pongamos que hablo de Madrid.














martes, 27 de octubre de 2015

Verso sombrío.

Él se consumía atestado de mentiras, vivía de la limosna de su sonrisa y de su dulce antipatía. Hasta sollozaba por rozar su brisa, por estrechar su alma y trazar su risa. Se moría de ganas de curar heridas, mientras otoño cerraba la puerta, invierno fruncía el ceño, el reía, no se atrevía a saltar tejados ni a pintar auroras. Esbozaba ternura en su lienzo desusado. La catarsis oscureció el cielo y lo manchó de dolor. Delirium. Viajó del éxtasis a la oquedad, al mundo vacío, al verso sombrío. Llenó el redil de canciones lúgubres y en un traspiés volaron al atardecer.   
- Su llanto tenue envolvía mi pena. 
Pregunta al poeta dijo. 
- Sábanas blancas, caricias de seda. 

lunes, 5 de octubre de 2015

Escarcha y céfiro.

Domingo en mi cabeza, el rocío acaricia su piel de porcelana mientras Dios juega al poker con mi mente. Soñaba ser quimera en un mundo de tiranos, escupirles realidad y esperar sentado, observando con recelo la inmensidad de la estupidez. Con el humo flotando en mi habitación la poesía les dejaría mudos, con el corazón despierto y las pupilas a oscuras, mientras las palabras fluyen por su espesa esencia en conflicto con sus entrañas.

Nunca dije que fuera fácil, que brillar en un mundo cruel tan sólo es escapar de la realidad, respirar nostalgia y volver a besarla. 

Y si, quizá mi metamorfosis me conduzca al inconformismo, al miedo y al descaro, a la sombra y al desánimo, a la soledad del café y domingo, o quizá, resucite de ese infierno, donde las almas en pena piden clemencia al rey de la misericordia. 

martes, 15 de septiembre de 2015

Delirios y disparates.

Vuelo por cortesía sobre las colinas de mi mente y mis entrañas se dan un revolcón con la realidad.
Recapacito e intuyo que el problema es mas nublado que la espesura mas tenebrosa, que sufro de miedo, que vivo aterrorizado a ser el foco de las cámaras y no conocer mi respuesta. Os presento a mi mente, juega con sus hermanas pero con distancia de precaución para mantener mi invisibilidad intacta.

Sufro terrores sociales, la catarsis se apodera de mi en situaciones forzadas, donde el guionista es otro y yo poseo el papel principal.

Sufro si sus pupilas se fijan en mi presencia cuando mi intención es esconderme en mi sombra, desgastada de cobijar sonrisas desmedidas tras un falso telón de tristeza.

Sufro de delirios de grandeza si soy destinatario de halagos, cuando siento que sus palabras escupen sangre y sus ojos sinceridad. Qué importa pulir mi encanto si tan sólo basta para subastar el marco, y no el cuadro. Si con el arte de las palabras no soy capaz de fascinar, ¿qué me queda?, si la poesía es la mayor de las virtudes. 
Que me queda si no estoy conforme con como soy, si sólo encuentro almas de alquiler, si mi voz se esconde cada vez que una dama atraviesa mi coraza y contemplan mi mente visible, en conflicto con la realidad. 

Así me siento cuando algo no funciona, cuando su belleza es capaz de colapsar mi mente y pierdo trenes idóneos para salvarme de la soledad más absoluta. 

martes, 25 de agosto de 2015

Reino de los cielos.

Al filo de la navaja, vacilo sin tapujos a aquel que quiera morder la manzana, vendo mi suerte a quien haya perdido la suya, a quien este dispuesto a encender la llama y arrojar los dados al tablero. 

Esto es de valientes, de tirarse al vacío sabiendo que que el fondo es oscuro, pero no por la ausencia de esperanza, sino por lo desconocido que es un lugar lejos del conocimiento. La vida es oscura, una oquedad, un foso sombrío, sólo debes iluminarla. 

Y entre escalón y escalón, tropiezo tras tropiezo, debes proclamarte vencedor en la batalla, jurar venganza y subir a los cielos donde la valentía es la mayor de las virtudes. 

¿Y una vez allí? Contemplar el vacío, quizá esté lleno de luz, y la oscuridad haya dejado paso a la eternidad.


Conseguiste mellar mi navaja, y parece que las almas no se compran por 30 monedas.

sábado, 22 de agosto de 2015

Mi rincón secreto

Me fui, pero esta vez pusimos el corazón en la mesa y le pedimos que latiera lo más rápido posible para así hacer herida, la sangre se ocupó del resto.
No es la misma sensación angustiosa la que recorría mi columna, no era pena, tampoco tristeza, ni tan si quiera delirio, era la unión perfecta entre lealtad y simpatía, entre felicidad y amor, entre lástima y confianza. Era todo y nada.

Me faltaron un par de cosas en mi lista de tareas, palabras que callar y silencios que decir, pero qué más da, que su imaginación haga el resto, ya pequé demasiado, hoy tan sólo busco perdón.
Me sentí fuerte y quise prosperar, a pesar de las vueltas que da mi cabeza, sigo sin marearme en esta noria, he hecho lo correcto.




Cicatrizar heridas, borrar el rastro, vuelve cuando quieras, este alma se enamora de tropiezos.

martes, 30 de junio de 2015

El mundo me ha cambiado

Pasan los veranos y las canas crecen en mi mente, no se si por daños o prejuicios. Ya no tengo compañía, ya no busco compasión en bares repletos de corazones en los que llorar, busco la terrible decisión entre la soledad y el alivio. Buenos amigos no me faltan, me siento respaldado para que ser un necio, es uno de los mejores regalos que me ha ofrecido la vida, ¿pero eso es suficiente para sentirse pleno de sentimientos?, quizá si, quizá me falte coraje para admitir que no, que yo necesito algo más en esta vida. 

Ya no gasto mis horas en conversaciones vacías, ni tampoco en las que están llenas de dolor o emoción, ni tan si quiera en las que contienen bajo el manto del descaro cierto grado de amor, y con total seguridad ese sea mi problema. Problema porque quizá sean las más esenciales en este mundo hasta arriba de mentiras, donde la presencia de sentimientos tergiversa todas las leyes y convierte ese momento en algo puro, lo envuelve y lo suaviza, lo llena de sinceridad y esperanza. 

Todo lo que tuve lo perdí, ahora me tengo a mi que esta demasiado sólo como para flotar en este océano lleno de subidas y bajadas. No pido compasión, pido dar una patada a lo común y quemar los pedazos, quiero que la soledad desaparezca y libere los grilletes sociales que me acompañan, quiero que mi mente quede advertida de que puedo ser capaz de aportar algo a otra persona y ésta ser recíproca. Quiero llegar al punto de inflexión que cambie todo y lo mande al traste, compartir absolutamente todo con una persona y sentir su hombro reclamando calma en mi apenada sonrisa mercenaria. Quiero que eso ocurra como ha ocurrido más veces, con mas miedos que en aquellos tiempos y siendo acompañado por fantasmas del pasado que aparecen cada noche en mi triste habitación, donde sólo duerme un alma cansada de mirar al mundo y no ver nada, de tocar la almohada y vivir el mismo sueño con mi perdida amada. 

Ahora parece que aquel eslabón perdido que tanto buscaba estaba enfrente, creo que de algún modo esperándome, impaciente por ver en mis ojos algo de esperanza que nunca apareció, y que tras un tiempo de olvido renace, con las ideas más claras que antes pero la seguridad de que mi alma lo dejó escapar demasiadas veces. Indudablemente esta constante se repetirá, y en mi interior sé que es algo inevitable, pero no debo dejarme llevar por mi anhelo, ni tampoco por mis miedos, únicamente dejaré que mi alma y mi piel decidan si buscar en los umbrales del destino o continuar en mi sucesiva soledad que sólo queda paliada en el albor de la mañana, cuando mis sueños todavía parecen realidad y mi cuerpo vaga confuso por mi habitación repleta de manchas de dolor.

lunes, 4 de mayo de 2015

Bálsamo y sombra.

Pasan las horas en mi quebrada cabeza y 
yo sin intención de amueblarla, 
ya son demasiados pedazos, 
cientos me faltan, muertos sin alma. 

Llega la noche y viene la calma, 
de seda como siempre, 
bella y castigada por los locos sin reproches que la lloran por venganza. 

Mi mirada, fija al lamparón, 
¿pedir perdón?, jamás creeré su sermón, 
cansada de que el rocío acompañe a la brisa,
de que sus poesías incumplan sus premisas.

Todo da vueltas en esta ruleta, 
la vida se asoma y cierra la puerta, 
adiós coqueta, 
nunca vuelvas en primavera.

Cuando ella despierta el aire se agota,
fantasmas del ayer con olor a mujer,
la piel rota,
vuelve a besarme otra vez.

Mañana volveré a nacer,
con su brillo o sin él,
como el que sueña por placer
y malgasta su llanto por haber reinado en su mundo cruel.

lunes, 6 de abril de 2015

Fragmento Invernal.

31/1/2015


Es invierno y el frío se cuela por mi ventana, no se si por costumbre ya no me sorprende, tiemblo de arriba abajo, hielo en mi mirada. Siento que la vida se me escapa, que el futuro es incierto, siento que lo tengo todo pero que de la nada al todo sólo hay puntos de vista, ¿querer tenerlo todo?, quizá es mejor no tener nada que vivir deseando lo imposible, me muero por rozar sus labios cada noche pero la Luna me dice que algo no va bien, quiero tenerla entre mis brazos en cada suspiro y que mi corazón no pare de latir, quiero vivir mil momentos pero parece que nunca va a ocurrir, y ¿por qué no?, porqué me siento limitado, porqué debo ir con cuentagotas, ¿no sufrí demasiado cuando no había nadie a mi lado, cuando ego y soledad juntaban sus manos? Tiemblo si observo sus ojos, me inquietan y maravillan, ¿por qué no se dejan ver? Quiero besarla una y otra vez, jugar a ser un crío de nuevo, volver a sentirme bien, que ocupo un hueco importante que sólo se ganan unos pocos, ser imprescindible y formar parte de algo que recuerde de mi vida. Es una oportunidad perfecta, la más difícil hasta hora, pero de la que más me siento orgulloso y confiado, o por lo menos deseo estarlo, seguro de que todo va a salir bien, seguro de que el deseo se convierta en realidad y los sueños en felicidad. Me duele estar así, sentirme así, me apena sentirme impotente, que me duela cada texto que escribe sustituyendo su voz, no poder hacer nada, me duele no tenerla cerca, rabia en mi interior.

No quiero ser un títere en esta función, dame alas, yo me encargaré de que se abran.





Vuelvo a las andadas.

Soledad otra vez, siempre en primavera y sin llamar a la puerta. Cuando aparece me vuelvo consciente de que mi vida es cíclica, con inicio y nudo, pero sin final dichoso. Es un pozo que cada vez se hace más profundo y ni si quiera veo el fin, la oscuridad lo envuelve. Son etapas que se repiten pero cada vez con mayores heridas. En el tramo intermedio viene la soledad, acompañada de mil noches sin dormir y mil días de penuria. Me vuelvo ausente y nadie me echa de menos, me autodestruyo, disparo tras disparo me debilito, no tenerla me devora, noto el vacío. Quizá deba acostumbrarme a crecer sólo, sin otro alma a quien amar. Cuantas veces he perdido, cuantas veces sufrí cicatrices, cuanto tiempo tardarán en curarse. Mañana será igual, otra página en mi libro absurdo donde sangro más de lo que escribo. Mañana será igual, sólo y sin ganas de nadie, sin ganas de salir ahí fuera y consolarme, sin ganas de buscar a alguien donde apoyarme, porque mi pecho parece un desierto, un oasis sin esperanza. Su beso me dejó sin aliento. Ahora toca esperar a la siguiente etapa de mierda donde mis yemas buscarán el fondo perdido entre tinieblas. No es que esta vez haya sido mi peor pesadilla hasta entonces, es sólo que me cansé de vivir a remolque y desgastarme, de resucitar cada mañana y claudicar en primavera, esta vez fue diferente, mi corazón envejeció, me siento traicionado como nunca antes, insignificante para ella, como si nunca hubiera existido. Me siento un tirano antes de su adiós.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Poética amargura.

Poética amargura desliza por mis poros, sueños rotos, sobran devotos, puta dulzura la tuya que me llevó al abismo por la senda más angosta, o mi alma o mi yelmo, razón o corazón, decide uno me susurraba, me marchitaba, un par de caladas y sobornaba a los infiernos. 

Aguanta a gritos proclamaba,
Dios me reprochaba, 
ella sentenciaba. 

Escarcha en mi ventana, y la Luna de invitada, alumbraba mis noches de penumbra sin mi amada, quién ayudaba a un alma desconsolada, quien sobornaba a mi suerte para evitarla, quien callaba, y luego otorgaba, su mirada, a veces hablaba.
Se llevó el pincel y me dejó su lienzo, me dejó el dolor y se llevó mi tormento. Quemaban las brasas pero no su lamento.
Clamaba verano, yo sólo quería invierno. Pulcro mi rostro, roto por dentro. Alas mojadas, quimeras de lamento. Poética amargura, onírico infierno.

martes, 3 de marzo de 2015

T.R.


Vivo en un continuo bucle de dolor y soledad, mi pecho arde cada noche y mis ojos se tornan ciegos, no quien ver la triste realidad, donde perder es el crudo presente, dime la verdad. ¿A quien me aferro? ¿Hay alguien ahí? Sueno triste, ¿verdad?, te tendrás que acostumbrar, no se me conoce por derramar felicidad, cada paso que doy son veinte hacia atrás, en mi urbe del descaro y la tempestad, no quiero callar, mis lágrimas de sal ya no pueden más. Tan sólo pido sinceridad, poder esculpir los problemas, pinceladas amargas, oníricas cinceladas, infame tortura.

Me sentí solemne, valioso, con ilusión de volver a ser el mismo, sin mirar atrás y dejando de lado a mis fantasmas, sólo delirio, fe ciega, respiré aire fresco. Mis piernas temblaban, entumecidas por el paso de las lunas, caminé entre dunas, ella consiguió lo inconcebible. 

Ya me cansé, demasiada adversidad, demasiado dolor, quiero desaparecer por un instante y sentirme efímero una eternidad.

miércoles, 4 de febrero de 2015

0:37

El día se tiñe de gris, y mi cabeza no cesa de pensar en ello. ¿Por qué tan difícil? ¿Por qué me siento así? No encuentro el norte en este mundo de lunáticos, he de ir a buscarlo, se donde encontrarlo pero porqué se esconde, porqué se muestra titubeante mi brújula invernal, quizá sea porque he perdido los puntos cardinales de mi alma, o porque la suya se ha mudado a otro paraje. Quiero ser fuerte, pero la circunstancia pesa más que nunca, quizá me autoproclame vencido en esta guerra injusta, más su roce se aleja de mis manos, yo me quedo vacío. Tal es el abismo que tardé años en llenarlo, tal es el vacío que tardaría horas en tenerlo. No quiero ese vacío, lo quiero lleno, rebosante ante las dificultades, que no pida permiso antes de enamorarse, que sobreviva a base de suspiros. No quiero sentirme etéreo, abstracto, deseo vida, vida merecida, compartida. 

jueves, 15 de enero de 2015

F+.

Dame un segundo. ¿Lo escuchas? ¿Sientes que el corazón va a explotar, que la vida se te escapa y los días se van? 
¿Sientes que los sueños te piden más? ¿Qué reces menos?
Rozando el abismo estás, con nada que perder y todo por ganar, la pena se proclama bella y mi mundo soledad. 
Cuando cantas poesía la Luna reclama piedad, porque cuando algo explota hay partes que se pierden, y si el que pierde gana, el victorioso será culpable de la perdida, y el dolor, tan sólo un sentimiento. Si la musa se escapa, ten cuidado, la belleza es caprichosa, nunca más la verás hermosa, mata al instante y enamora al siguiente, llama a tu puerta si lo deseas, pero ten cuidado, no siempre quiere tu caricia, a veces ama y otras sentencia, a tocar el cielo con las manos. Cura de noche y guía de día, hasta el más perdido encuentra salvación en sus ojos añil. Llora de noche, y llueve de día. Ríe sin piedad, o te aferras o se irá, siente su crueldad, ¿la dejarás marchar?, su encanto no tiene fecha de caducidad, si la posees te querrá, sin dudarlo caerás a sus pies, no lo puedes evitar, te arderá el pecho si es de verdad, el instante se volverá realidad y el capricho tempestad. 


La ruleta gira y tú sin querer parar, ¿sueñas con volar?, coge la oportunidad y aprovéchala, no veas al tren pasar, nunca volverá.