Sentarme y pensar,
jugar a ganar, pero siempre perder.
Todo me da igual,
pensando en cómo acabará.
Soñar, vivir rendido,
sumido en la niebla de esta ciudad fría,
contando señales desde tierra,
contando secretos en las tinieblas.
Voces de dolor en mi interior,
gritan sin control pidiendo perdón,
olvidados en el olvido,
temidos en la vida, perdidos.
Sal y habla con la Luna,
nunca es demasiado tarde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario